Menu
Moniciones de la lectura litúrgica
Los Mosaicos de Rupnik
Textos fundamentales y Catequesis del Papa
Plan de Pastoral
Noticias de la Archidiócesis
Horarios Misa
Galería de Fotos
Actividades parroquiales
Despacho Parroquial
Responsables
Actividades
Correo
Noticias ACI Prensa
RECURSOS
Fotos

Debe tener habilitados los applets Java para ver las noticias de Zenit aqu.
Portada
Tiempo de Cuaresma, tiempo de contemplación, de conversión y de misericordia

 

ESPECIAL: LA IGLESIA INFORMA

Ir al Documento Completo =>

 

AVISOS MISAS DOMINGO 5 ABRIL

Aunque los sacerdotes celebraremos en privado, animaos a seguir las retransmisiones de Semana Santa en TV.

Oficios de Semana Santa. Desde Roma. (Trece TV y La2 de TVE)

DOMINGO DE RAMOS 5 ABRIL:
Misa de la Passión del Señor desde Roma a las 11h.

JUEVES SANTO 9 ABRIL:
Misa de la Santa Cena a las 18h

VIERNES SANTO 10 ABRIL: Celebración de la Pasión a las 18h
Viacrucis a las 21h

SÁBADO SANTO 11 ABRIL:
Vigília Pascual a las 21h

DOMINGO DE PASCUA:
Misa a las 11h.

 

Domingo de Ramos

 

Evangelio

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (26,14–27,66):

C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:
S. «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»
C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
C. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
S. -«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»
C. Él contestó:
+ «Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos."»
C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.
C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo:
+ «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»
C. Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro:
S. «¿Soy yo acaso, Señor?»
C. Él respondió:
+ «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.»
C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
S. «¿Soy yo acaso, Maestro?»
C. Él respondió:
+ «Tú lo has dicho.»
C. Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
+ «Tomad, comed: esto es mi cuerpo.»
C.. Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la dio diciendo:
+ «Bebed todos; porque ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados. Y os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre.»
C. Cantaron el salmo y salieron para el monte de los Olivos.
C. Entonces Jesús les dijo:
+ «Esta noche vais a caer todos por mi causa, porque está escrito: "Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño." Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a Galilea.»
C. Pedro replicó:
S. «Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré.»
C. Jesús le dijo:
+ «Te aseguro que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.»
C . Pedro le replicó:
S. «Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. »
C. Y lo mismo decían los demás discípulos.
C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:
+ «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.»
C. Y, llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces dijo:
+ «Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo.»
C. Y, adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y oraba diciendo:
+ «Padre mío, si es posible, que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.»
C. Y se acercó a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro:
+ «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu es decidido, pero la carne es débil.»
C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:
+ «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.»
C. Y, viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque tenían los ojos cargados. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba, repitiendo las mismas palabras. Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:
+ «Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega.»
C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, mandado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña:
S. «Al que yo bese, ése es; detenedlo.»
C. Después se acercó a Jesús y le dijo:
S. «¡Salve, Maestro!»
C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:
+ «Amigo, ¿a qué vienes?»
C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano para detenerlo. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús le dijo:
+ «Envaina la espada; quien usa espada, a espada morirá. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría en seguida más de doce legiones de ángeles. Pero entonces no se cumpliría la Escritura, que dice que esto tiene que pasar.»
C. Entonces dijo Jesús a la gente:
+ «¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos, como a un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me detuvisteis.»
C. Todo esto ocurrió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. Los que detuvieron a Jesús lo llevaron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos, hasta el palacio del sumo sacerdote, y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello. Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos, que dijeron:
S. «Éste ha dicho: "Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días."»
C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:
S. «¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?»
C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:
S. «Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.»
C. Jesús le respondió:
+ «Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: Desde ahora veréis que el Hijo del hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre las nubes del cielo.»
C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo:
S. «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?»
C. Y ellos contestaron:
S. «Es reo de muerte.»
C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon, diciendo:
S. «Haz de profeta, Mesías; ¿quién te ha pegado?»
C. Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le acercó una criada y le dijo:
S. «También tú andabas con Jesús el Galileo.»
C. Él lo negó delante de todos, diciendo:
S. «No sé qué quieres decir.»
C. Y, al salir al portal, lo vio otra y dijo a los que estaban allí:
S. «Éste andaba con Jesús el Nazareno.»
C. Otra vez negó él con juramento:
S. «No conozco a ese hombre.»
C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro:
S. «Seguro; tú también eres de ellos, te delata tu acento.»
C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar, diciendo:
S. «No conozco a ese hombre.»
C. Y en seguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y, saliendo afuera, lloró amargamente. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador. Entonces Judas, el traidor, al ver que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos, diciendo:
S. «He pecado, he entregado a la muerte a un inocente.»
C. Pero ellos dijeron:
S. «¿A nosotros qué? ¡Allá tú!»
C. Él, arrojando las monedas en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sumos sacerdotes, recogiendo las monedas, dijeron:
S. «No es lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre.»
C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo escrito por Jeremías, el profeta: «Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor.» Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó:
S. «¿Eres tú el rey de los judíos?»
C. Jesús respondió:
+ «Tú lo dices.»
C. Y, mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos, no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó:
S. «¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?»
C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Había entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, les dijo Pilato:
S. «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?»
C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:
S. «No te metas con ese justo, porque esta noche he sufrido mucho soñando con él.»
C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó:
S. «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?»
C. Ellos dijeron:
S. «A Barrabás.»
C. Pilato les preguntó:
S. «¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?»
C. Contestaron todos:
S. «Que lo crucifiquen.»
C. Pilato insistió:
S. «Pues, ¿qué mal ha hecho?»
C. Pero ellos gritaban más fuerte:
S. «¡Que lo crucifiquen!»
C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia de la multitud, diciendo:
S. «Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!»
C. Y el pueblo entero contestó:
S. «¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»
C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía; lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él, diciendo:
S. «¡Salve, rey de los judíos!»
C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir: «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa, echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Éste es Jesús, el rey de los judíos.» Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban lo injuriaban y decían, meneando la cabeza:
S. «Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz.»
C. Los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también, diciendo:
S. «A otros ha salvado, y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz, y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios?»
C. Hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban. Desde el mediodía hasta la media tarde, vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó:
+ «Elí, Elí, lamá sabaktaní.»
C. (Es decir:
+ «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»)
C. Al oírlo, algunos de los que estaban por allí dijeron:
S. «A Elías llama éste.»
C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio a beber. Los demás decían:
S. «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.»
C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.
Todos se arrodillan, y se hace una pausa
C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron. Las tumbas se abrieron, y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó, salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a muchos. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, el ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados:
S. «Realmente éste era Hijo de Dios.»
C. Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderlo; entre ellas, María Magdalena y María, la madre de Santiago y José, y la madre de los Zebedeos. Al anochecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Éste acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María Magdalena y la otra María se quedaron allí, sentadas enfrente del sepulcro. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron:
S. «Señor, nos hemos acordado que aquel impostor, estando en vida, anunció: "A los tres días resucitaré." Por eso, da orden de que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo: "Ha resucitado de entre los muertos." La última impostura sería peor que la primera.»
C. Pilato contestó:
S. «Ahí tenéis la guardia. Id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis.»
C. Ellos fueron, sellaron la piedra y con la guardia aseguraron la vigilancia del sepulcro.


Palabra del Señor

Comentario del Evangelio

Santo Tomás Moro (1478-1535)

hombre de estado inglés, mártir

La tristeza de Cristo (“La tristesse du Christ. Méditations de Thomas More prisonnier, sur l´agonie de Jésus”, Paris, Téqui, 1990), trad. sc©evangelizo.org

Cristo, Dios y hombre

Nos preguntamos con asombro cómo Cristo nuestro Salvador, siendo verdadero Dios igual al Padre todopoderoso, pudo conocer la tristeza, el sufrimiento y la pena. Ciertamente, no lo hubiera podido si hubiera sido sólo Dios, sin ser al mismo tiempo hombre. (…) Pero en realidad, ya que fue tanto verdadero hombre como verdadero Dios, estimo que no tenemos que asombrarnos que haya tenido los sentimientos habituales del género humano (aunque en ausencia del pecado) en tanto que hombre, más de lo que nos asombramos por los milagros que cumplió como Dios. (…) Si nos asombramos que Cristo tuviera temor, disgusto y pena, aún siendo Dios, ¿cómo no asombrarnos que tuviese hambre, sed y que haya dormido? No por aceptar esas limitaciones era menos Dios. (…) Sin embargo, a Cristo no le faltaban razones de querer sentir temor, tristeza y pena. Digo “querer” y no “estar obligado”. ¿Quién hubiera podido obligar a Dios? Pero, cómo yo decía, Cristo en su maravillosa bondad, lo ha querido por diversos motivos. (…) Vino para dar testimonio de la verdad. No faltaba quien negara que él fuera verdadero hombre. Con el fin de dar remedio a esa enfermedad mortal, nuestro excelente y sensible médico quiso mostrar que era verdadero hombre.

 Leer el comentario del Evangelio todos los días de la semana  aquí

 

Salmo  de este domingo (22)

 R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Al verme, se burlan de mí,
hacen visajes, menean la cabeza:
«Acudió al Señor, que lo ponga a salvo;
que lo libre, si tanto lo quiere.» R/.

Me acorrala una jauría de mastines,
me cerca una banda de malhechores;
me taladran las manos y los pies,
puedo contar mis huesos. R/.

Se reparten mi ropa,
echan a suertes mi túnica.
Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R/.

Contaré tu fama a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré.
Fieles del Señor, alabadlo;
linaje de Jacob, glorificadlo;
temedlo, linaje de Israel. R/.

REFLEXIÓN

El salmo empieza por el grito de angustia que dio Jesús en su agonía: "Dios mío, Dios mío, porqué me has abandonado." Jesús asume la condición humana porque en todo menos en el pecado se hace igual que nosotros, Jesús siente como propia la sensación de soledad y desamparo que nos aflige cuando todo se derrumba, Jesús hace suya la pregunta del hombre que sufre y no comprende el silencio de Dios. Pero el salmo no acaba en una pregunta desesperada, sino que por el contrario el salmista expresa la certeza que le da su fe de que el Señor lo salvará y convierte su lamento en un canto de alabanza y de acción de gracias. El salmo que empezaba con una pregunta angustiada, concluye con una esperanza y una confianza que rebosa serenidad. Jesús en la Cruz, como buen judío, estaba recitando todo el salmo 22. Es la oración confiada en que su Padre vendrá en su ayuda, porque es su fortaleza, porque es un Dios que se implica y hace suyo, en su Hijo, el sufrimiento y el dolor del hombre. Porque el Padre acepta, por amor, las consecuencias de haber dado, por amor, el don supremo de la libertad al hombre, que crucifica y sigue crucificando hoy a Jesús, y acepta, por amor, la entrega voluntaria en la Cruz de su Hijo, como víctima de reconciliación y signo de paz y de salvación, para que con su muerte y resurrección nosotros tengamos vida y vida en abundancia (Juan 10,10).

 

Todos sus fieles anunciarán generación tras generación la obra de Dios, el maravilloso plan de salvación, que en la Cruz hizo posible conciliar su justicia y su misericordia.

¡Alabado sea el Señor y benditos sean los que creen en sus obras!

 

 

 

  ¡Gloria a Dios! FESTIVAL

 

Los mejores artistas católicos se unen en un festival virtual para llevar esperanza a quienes están confinados

Cada día a las 20.00 horas (hora peninsular española), un artista actuará en directo para acompañar con sus canciones a quienes se encuentran en sus casas debido a la pandemia del coronavirus, siguiendo la campaña #YoMeQuedoEnCasa

La programación del festival y los canales a través de los cuales se emitirá cada concierto se pueden consultar en www.catik.org

 Las diócesis aragonesas ponen en marcha un boletín electrónico para seguir cerca de los fieles

Horario de Misas en TV y Radio


Para acceder a la comisión pulsar aquí

 

 

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA

GAUDETE ET EXSULTATE
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO

SOBRE EL LLAMADO A LA SANTIDAD
EN EL MUNDO ACTUAL

Pulsa aquí

PLAN PASTORAL 2018-2019
 
 Descarga aquí la programación pastoral 2018-19 para que en septiembre comencemos a trabajarla en la parroquia


 

TU COMPROMISO MEJORA EL MUNDO
Eucaristía día de Caridad
Para leer en las misas del sábado21 y domingo 22 de Abril
Monición de entrada:
Hoy quizás sea un domingo especial: el día del Buen Pastor, una invitación a recuperar las anas de vivir si las teníamos un tanto marchitas por causa de tanto problema social, eclesial o or nuestros propios achaques.
Todos nosotros como comunidad de creyentes ejercemos la Caridad y como el Buen Pastor emos de interesarnos por las personas de nuestro entorno, conocerlas, acompañarlas, urarlas y animarlas reconociendo su dignidad de hijos e hijas de Dios.
Es tiempo para descubrir que la vida no es competir, sino colaborar y servir, desvivirse y dar la ida. Y descubrirlo en torno a la mesa de los hermanos.
peticiones:
Sacerdote:
1.-Por la Iglesia para que que sepa guiar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo por
caminos de vida plena, auténtica, en justicia e igualdad. Oremos
2.-Por los que dirigen los asuntos públicos en nuestro pais, que se preocupen siempre de rabajar al servicio de los interese de todos, de modo que los más débiles también se vean tendidos. Oremos
3.-Por todo el mundo del trabajo para que se organice más atendiendo a la dignidad y a las ecesidades humanas y en ello sean pioneras las organizaciones sindicales. Oremos
4.-Por nuestra parroquia, que sabiendo que él nos conoce hagamos esfuerzos serios por econocer su voz, su palabra y vivir según la misma y sean esta palabra y esta vida nuestra ferta .Oremos.
5.-Por todos los educadores, para que el ejercicio de su profesión cada día tenga mayor entido de servicio y de entrega generosa a la construcción de la nueva sociedad Oremos
6.-En este Domingo se nos invita a orar pidiendo vocaciones al Señor, mujeres y hombres que e pongan al servicio de la comunidad, su vida y su misión. Oremos.
Sacerdote: Escucha Padre, nuestras preocupaciones, y que con la fuerza de tu Espíritu que nos lienta, seamos capaces de ir dándoles respuesta.
Vuestras aportaciones económicas de hoy seran entregadas integramente a Caritas para ayuda  los mas necesitados- Gracias
 

 

 
Leer ms...
 
EXPLICACIÓN DEL MOSAICO por Javier Pérez Más

 

El mosaico busca expresar el Misterio de la Iglesia: ¿qué es la Iglesia? ¿cuándo y dónde nace? ¿cuál es la misión de la Iglesia?

 

Introducción artística

1. Presentación del Autor. Marko Rupnik y el Centro Aletti.

 El Padre Marko Ivan Rupnik, sacerdote jesuíta, nació en 1954 en Zadlog (Eslovenia). Estudió en la Academia de Bellas Artes de Roma, y se doctoró en Teología en la Universidad Gregoriana de Roma. Desde 1995 es Director de Arte del Centro Aletti, en Roma, adscrito al Pontificio Instituto Oriental de Roma, e inaugurado por el propio San Juan Pablo II en 1993, y que tiene como objetivo reunir a estudiosos y artistas del centro y este de Europa, para encontrar una síntesis espiritual y cristiana de la cultura europea, que integre la tradición espiritual de Europa con las dinámicas culturales de la modernidad y la posmodernidad.

Desde el inicio de su vida religiosa, el padre Rupnik comenzó a unir el estudio de la teología con la expresión artística, primero como pintor, en una evolución progresiva desde las vanguardias abstractas como Kandinsky o Matisse hacia el mundo de los iconos[1], hasta que pasó a dirigir en 1995 el Centro cultural Aletti, donde encontró la posibilidad de ofrecer un taller de arte espiritual para revitalizar el arte sacro en Europa y donde generaliza la utilización del mosaico como forma propia de decoración para los espacios religiosos.

La relación del arte con la liturgia empieza, pues, desde el inicio, a formar una unidad en la obra del Taller del Padre Rupnik. El arte sacro, alimentado primeramente por la contemplación y el estudio de la Escritura y la teología, contribuye a dar vida a la liturgia, la acción propia de la Iglesia que nos introduce en el Misterio vivo de Dios,  y que convierte a la expresión artística en un canal excelente de comunicación espiritual con el espectador. El arte de Marko Ivan Rupnik es un arte al servicio de la comunidad cristiana, recuperando de alguna manera el valor didáctico que el arte cristiano había tenido desde su concepción.

La fuerza vital de estos mosaicos tienen un profundo origen: se trata de testimoniar cómo la materia puede convertirse en luz; cómo, de un oscuro trozo de carbón puede surgir un diamante, carbón cristalizado; cómo una piedra tirada en un rincón de la naturaleza puede formar parte de una figura, si alguien la toma con amor y la dispone en una forma armoniosa, para convertirla en una piedra preciosa que forma la imagen de un Rostro.

Esa luz da también la vida a los colores, igual que posibilita la vida en general de la naturaleza. El arte tiene que dar testimonio de esa luz y de esa vida, y debe poder expresar una vida sin ocaso, la vida del amor de Dios y de la caridad a través de la luz y del color. Rupnik es un artista del color, donde la fe se hace arte, y el arte se convierte en vehículo transmisor de la fe. Es una fiesta de los colores que ayuda a conectar con el Misterio de fe. El color es la luz de la materia del mundo que el artista busca. El color de Rupnik es puro, intenso y a menudo sus cuadros se construyen sobre la regla de los contrastes entre los colores. Su arte consiste  en encontrar la armonía, la fascinación del conjunto.

 

 

 

Leer ms...
 
EXPLICACIÓN RESUMIDA DEL RETABLO

 

EXPLICACIÓN RESUMIDA DEL RETABLO

El autor: Marko Ivan Rupnik

 El Padre Marko Ivan Rupnik, sacerdote jesuita, nació en 1954 en Zadlog (Eslovenia). Estudió en la Academia de Bellas Artes de Roma, y se doctoró en Teología en la Universidad Gregoriana de Roma.

Desde 1995 es Director de Arte del Centro Aletti, en Roma. Este Centro está especializado en la teología oriental y tiene como misión fomentar el intercambio cultural y espiritual del arte oriental  y occidental. En él conviven artistas católicos latinos y de rito oriental, así como también ortodoxos.

Rupnik es un artista del color, donde la fe se hace arte, y el arte se convierte en vehículo transmisor de la fe. Es una fiesta de los colores que ayuda a conectar con el Misterio de fe.

 El Mosaico

El mosaico de Santa María Madre de la Iglesia fue elaborado en diciembre de 2011 (del día 10 al sábado 17) por un grupo de 14 jóvenes artistas del Centro Aletti dirigidos por el Padre Rupnik, pertenecientes a diversos países. Fueron 8 jornadas de 11 horas de trabajo. Y las piezas de rostros, manos, cuerpos (las más figurativas), las trajeron ya elaboradas desde Roma, en piezas sueltas que luego colocaron rápidamente como un puzzle. Terminado el mosaico, se celebra una Misa de acción de gracias, en la que Marko Rupnik hace la homilía[1], y donde presenta las claves espirituales de su mosaico. La iglesia está llena de fieles, asombrados de la belleza del retablo.

 

_DSC0239

 

 
Leer ms...
 
HISTORIA DE UN SUEÑO HECHO REALIDAD: UN MILAGRO DE LA VIRGEN DE LOURDES

 

  
Leer ms...
 
RETIRO ESPIRITUAL DESDE EL RETABLO

 

MARÍA MADRE DE LA IGLESIA, MADRE DE LA NUEVA HUMANIDAD

 +          El autor del mosaico es Marko Rupnik -sacerdote jesuita esloveno-, que ha contado con la colaboración de un grupo de 14 jóvenes artistas de varios países, que forman parte del Centro Aletti, escuela de arte del mosaico fundada por Rupnik en Roma.

            Rupnik era profesor de teología oriental en Roma, y siempre había sentido la llamada ecuménica a trabajar por la unidad entre cristianos occidentales y orientales. Razón por la que abandona las clases y se dedica a la tarea de construir un puente, a través del arte del mosaico, entre la Iglesia oriental y occidental (los dos pulmones de la Iglesia, como decía Juan Pablo II). De hecho, en su grupo de artistas del Centro Aletti hay católicos y ortodoxos.

*Cada día empezaban con una Misa, en la que Rupnik dedicaba la homilía a meditar las escenas que luego iban a representar en el mosaico. De tal manera, que los jóvenes artistas tenían ya una serie de claves a la hora de plasmar su trabajo en la pared de la Iglesia. Por eso, se puede decir claramente que el mosaico es fruto de la oración, donde se conjugan perfectamente la teología y exégesis bíblica, con el arte y belleza.

*Se entiende así que Rupnik, en la homilía de la Misa en la que se presentó el mosaico dijera que no buscaba que fuese una pieza de museo, sino un medio de evangelización, a través del cual se pudiera penetrar en los grandes misterios de la Salvación. Que ha conseguido el objetivo lo corrobora lo que dijo una persona de la parroquia al entrar en la Iglesia: “nada más entrar y ver el mosaico, me han entrado ganas de ponerme a rezar”.


 
Leer ms...
 
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Fin >>

Resultados 1 - 9 de 122