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TODOS LOS SANTOS: MUCHAS FELICIDADES Y MUCHAS GRACIAS 
Querida Sonia, María, Carlos, Samuel, Luisa, Pili, Begoña, Jesús… (¡y tantos más!): ¡Muchas felicidades! Posiblemente, te extrañe el motivo de esta carta. Hoy no es tu cumpleaños, ni celebras ningún aniversario, no has aprobado la oposición y, probablemente, no te suban el sueldo. Te escribo porque hoy (¡y tantos días!) te has levantado y has sonreído; has recordado a las personas que quieres y también te acuerdas de algunas a las que nadie quiere; has leído la prensa; en el trabajo has intentado mejorar tu entorno laboral y exigir los derechos de todos, y en el rato del café te has acercado a ese compañero que lo está pasando mal. Por si no fuera suficiente tras la comida, has aprovechado para informarte un poco más sobre eso de la banca ética; y por la tarde, al salir de trabajar, has ido, como todos los martes, a acompañar bajo las estrellas, a los transeúntes de tu ciudad, los otros días de la semana los repartes entre los amigos, la parroquia y esos estudios con los que mejoras tu formación para poner tu vida, más aún, al servicio de los demás. |